Foto: Emilio Yidi...Cortesia Revista Gente...El Heraldo.

Por Katia Díaz Silvera
Foto: Emilio Yidi

Cada Reina del Carnaval hace un aporte importante a nuestras fiestas. Olga Lucía Rodríguez, la dulce, pero también temperamental soberana del 2004 aporta mucha sensibilidad a su misión de reinar.

A los ojos de las personas que la rodean, Olga Lucía no deja de ser la persona tierna, seria, responsable e inteligente que siempre ha sido. Muchos han descubierto facetas que antes dejaba ver tímidamente. La de cantante, por ejemplo, con su voz y desparpajo cautivó a todo el público que la vió y escuchó en el Estadio Romelio Martínez durante su coronación.

Para elaborar este reportaje, acudí a las personas que las rodean para saber qué piensan de Olga Lucía, la Reina del Carnaval.

La labor de María Alexandra Uscategui junto a Olga Lucía es acompañarla a todo evento público. Cuenta la comunicadora que en este tiempo ha aprendido a quererla, comparte sus emociones, tristeza, rabias y alegrías hasta llega a identificarse con ella creando un lazo de amistad.

“Cada reina tiene algo especial y he aprendido a entenderlas y a comprenderlas. Lo particular de Olga es que es una reina espontánea, muy sensible, siempre tiene una sonrisa para mostrar y sabe dirigirse cuando algo no le gusta”, expresa María Alexandra.

Ella le llama cariñosamente “Mi reina”, “Mi reina Linda” u “Olgui”. Incluso, manejan el lenguaje de las señas, por ejemplo, cuando es hora de irse de algún lugar, Olga Lucía le sonríe y le mueve los ojos. “Yo trabajo para ella, vivo para ella en esta época de Carnaval, entonces siempre estoy pensando en Olga”.

Según María Alexandra, el ritmo que ella mejor baila es el Mapalé, y por eso en cualquier presentación le pide que lo baile, también por señas, colocándose las manos en el pecho; y cuando culmina su recorrido termina exhausta diciéndole: “Tatica, no puedo más”.

La Reina tiene un alto sentido de responsabilidad y de compromiso, más que todo con las reinas populares. Trató de cumplirle a todas las candidatas en sus coronaciones. María Alexandra recuerda una en especial:

 “Fuimos a la coronación de la reina del barrio El Pueblito, en realidad no estaba en la agenda llegar al evento porque la agenda estaba muy apretada, sin ambargo me dijo, vamos a sacar el espacio y las energías para ir. La candidata se sorprendió cuando Olgui subió a la tarima a colocarle la corona y ambas comenzaron a llorar, también me hizo llorar”.

Una agenda de Olga Lucía Rodríguez puede comenzar a las 5 de la mañana y terminar a la 1 o 4 de la mañana y madrugar al día siguiente. Es una experiencia, que pese al cansancio disfruta plenamente, no se queja por el trajín.

Una agenda de Olga Lucía Rodríguez puede comenzar a las 5 de la mañana y terminar a la 1 o 4 de la mañana y madrugar al día siguiente. Es una experiencia, que pese al cansancio disfruta plenamente, no se queja por el trajín.

“No hace pataletas”, comenta la comunicadora, quien también reconoce el aporte de la familia a este Carnaval de Olga Lucía. Fue idea de ella y de su mamá la serenata que le brindaron a su antecesora Margarita Lora, eventos para los grupos folclóricos, la creación de un espacio folclórico abierto como el Palacio Real, que sirve para que todas las personas amantes del Carnaval puedan realizar sus encuentros ahí. Ese es el gran aporte de la Reina a nuestra cultura.

Y como detrás de una gran Reina siempre hay un séquito familiar; éste lo encabeza su mamá María Helena, una entusiasta que se disfruta esta oportunidad; Clarinés, quien apenas supo el nombramiento de su hermana como Reina del Carnaval dejó su trabajo en La Florida para acompañarla.

Ninguno de ellos duda que Olga Lucía es una Reina de proyección, de ideas y abierta a las sugerencias. Es afectiva y es fácil de entrar a su corazón, no es imponente. Su reinado, así como lo menciona María Helena, es muy espiritual y tiene de fondo una misión social encaminada a favorecer a los más pobres.

Detrás de los difraces, la música y la algarabia del Carnaval, Olga Lucía y María Helena ya tienen un compromiso con los jóvenes en rehabilitación en el Oasis, los que durante una visita la rodearon cantándole “la vuelta, la vuelta...”, la canción champeta del momento y la que ella gozó con los muchachos.

Clarinés se siente muy orgullosa de su hermana. Esta experiencia la vive toda la familia. “Es apreciar como esa persona que es hermana ahora se está entregando, ver como la quiere la gente”. El apoyo de su única hermana es incondicional, desde que se coloca un vestido, cuando está triste o alegre “Porque ella tiene mementos tristes, alegres y de mucha presión”, comenta orgullosa.

“Olgui quiere que su Carnaval sea vistoso, con muchos eventos, lleno de colorido, así lo requiere por ser el Patrimonio. En momento de estrés le doy fuerza para que no se deje ‘achicopalar’, ver las cosas positivas de cada momento” menciona y le recuerda que éste es un momento único en su vida y también de la familia.

Clarinés fue una de las personas que quedó descrestada al escucharla cantar durante su coronación. “Ella tiene un don para hablar, sabía que tenía buena voz, pero se lució cantando y esa facilidad para desenvolverse en escenario con su expresión corporal ante tanta gente me dejó ‘boquiabierta’. En la casa hacíamos shows, pero me impresionó, estaba en todo su esplendor y era de verdad verdad”.

Pero ese don definitivamente se lo debe a María Helena, quien cuenta que ese es un sueño de ella y de toda la familia. No dimensionaba la espectacularidad de este evento realzando la riqueza cultural y la obligación que tiene con la tradición.

María Helena piensa que este Carnaval de Olga Lucía tiene un fondo social que lidera muy bien y que le regala a su pueblo. “Detesta la prepotencia y la injusticia” habla de los aspectos que la desequilibran.

Hay que ver a Olga Lucía con María Helena y Clarinés en el taller de July de Donado desarmando tocados, creando diseños de sus vestidos, contrastando y discutiendo sobre los eventos y los vestidos. Las tres tienen una creatividad admirable y genialidad contagiosa, son conversadoras y tienen un espíritu cordial y caritativo.

“Nos hemos encontrado con muchas sorpresas en este reinado. Este reinado es el más espiritual, estoy feliz porque Dios me da la oportunidad de vivir este Carnaval. Estamos emprendiendo una misión de ayudar a los más necesitados, eso es lo más gratificante de la experiencia de Olga Lucía”, sostiene conteniendo las lágrimas y ratificando que Olga Lucía la lleva la gente en el corazón.

                                               info@carnavaldebarranquilla.com